

Ya está. Marisa ya es Marta y Marta es Marisa. Las actuaciones de la semana pasada nos lo han confirmado. Estamos contentos del espectáculo que tenemos. Sencillo y pequeño. Una actriz, un buen texto, unos pocos objetos... Sólo es algo que te hace sentir. Emociona, te toca, te sacude... ¿acaso no es esa la principal función del teatro?
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